Hábitos de vida saludable para el docente del siglo XXI

Debido principalmente a la afectación que de manera general hemos tenido los seres humanos a causa de la pandemia por COVID, es tema vital saber como conseguir hábitos de vida saludable. Esto no es diferente en el ámbito de la educación, en donde realmente se han visto afectados varios aspectos que involucran a los docentes de forma directa o indirecta.
Hábitos de vida saludable
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Contenido del artículo:

Hola, te saludo con gusto. En esta ocasión quiero platicar contigo acerca de un tema que hoy en día resulta imprescindible abordar, se trata de cómo llevar y conseguir una vida saludable. Debido principalmente a la afectación que de manera general hemos tenido los seres humanos a causa de la pandemia por COVID, es tema vital.

Para el ámbito de la educación, no pudo ser diferente y realmente se vieron afectados varios aspectos que involucran a los docentes de forma directa o indirecta.  

Contexto: el impacto negativo de la crisis sanitaria en los docentes

La emergencia sanitaria trajo consigo importantes cambios y aceleraciones a nivel mundial. En el ámbito educativo, no ha sido la excepción. Lamentablemente, los docentes también han sido impactados de manera negativa en su desempeño laboral. Hablemos de algunos datos que nos ayuden a ponernos en contexto:

  1. Cuando las escuelas tuvieron que cerrar sus puertas por pandemia, casi 1500 millones de estudiantes tuvieron que trasladarse a una educación en línea, lo que provocó según evidencia recabada, un menor aprovechamiento académico, debido a la adaptación a esta nueva modalidad.
  2. La razón principal por la que estudiantes del ciclo escolar 2019 – 2020 no terminaron sus estudios, es decir, desertaron, fue la falta de contacto e interacción con sus docentes.
  3. Al no contar con los medios necesarios para trabajar en línea y dejar de manifiesto la carencia de acceso a dispositivos digitales o a la tecnología, los docentes fueron presos de sentimientos de impotencia al no poder resolver estos problemas.
  4. La UNAM reportó que 3 de cada 4 docentes no estaban listos para afrontar el desafío de trasladar la enseñanza presencial a la enseñanza virtual. En este mismo sentido, la UNESCO reportó que específicamente el 81% de docentes de primaria y el 78% de docentes de secundaria carecían de ciertas habilidades digitales para hacer frente a este gran reto de cambio de modalidad.
  5. El distanciamiento social impactó negativamente, incrementando el estrés y afectando las relaciones interpersonales de las personas, lo que implicó una disminución de bienestar físico y psicológico.
  6. Por último, a un mes de haber iniciado este ciclo escolar 2021 – 2022, ya había evidencia suficiente y reportes varios de que los docentes se encontraban agotados, es decir, presentaban fatiga laboral o algunos rasgos del síndrome de Burnout debido a la asunción de una nueva modalidad, el modelo híbrido que se ha tenido que asumir.

Test: ¿cómo te ha afectado a ti la pandemia?

Ante estas condiciones, me gustaría saber de qué manera te ha afectado a ti, colega, este cambio que se ha asumido en nuestra labor

 docente. Te invito a que contestes unas sencillas preguntas y que registres únicamente las respuestas con un «sí» o con un «no».

  1. ¿He pasado mucho tiempo sentado frente a dispositivos electrónicos?
  2. ¿Se han visto alterados mis horarios para tomar alimentos o para hacer ejercicio?
  3. ¿Se han modificado mis periodos de sueño?
  4. ¿Realizo con menor frecuencia actividades recreativas?
  5. ¿Mis relaciones interpersonales se han visto afectadas?
  6. ¿La mayor parte del tiempo experimento emociones negativas?
  7. ¿Siento que he descuidado a mi familia por atender las demandas de mis actividades laborales?
  8. ¿He dejado de frecuentar a familiares y amigos debido a la pandemia?
  9. ¿He experimentado fatiga laboral en lo que va del ciclo escolar?
  10. ¿Me he sentido estresado ante los nuevos retos que hay afrontar en mi tarea docente?
  11. ¿Experimento de manera frecuente preocupación o ansiedad por cumplir con mis responsabilidades?
  12. ¿He sufrido alguna pérdida de amigos o familiares que me han afectado emocionalmente?

¿Qué tal te fue? Si tus respuestas afirmativas son menos de 6, entonces significa que, a pesar de las condiciones antes mencionadas, has sabido procurar una vida saludable.

Si, por el contrario, estas respuestas afirmativas son la mayoría, con seguridad ha habido alguna afectación a tu bienestar. Y en este sentido, pareciera que el panorama es desolador ¿cierto?, lo que me hace recordar una de las TED Talk más importantes de Sir Ken Robinson, me refiero a «Cómo escapar del valle de la muerte de la educación» (Robinson, 2013), en la cual refiere a otras condiciones también desfavorecedoras para cualquier ámbito educativo, si embargo, y lo recuerdo muy bien, esa plática resulta muy esperanzadora, te comparto una cita y juzga por ti mismo.

«Si se toma un área, una escuela, un distrito, si se cambian las condiciones, dándole a las personas un sentido diferente de posibilidades, un conjunto diferente de expectativas, un repertorio más amplio de oportunidades, si se abrigan y valoran más las relaciones entre docentes y alumnos, si se les ofrece a las personas el criterio para ser creativos y para innovar en lo que hacen; las escuelas que solían estar desoladas, reviven.» (Robinson, 2013)

La intención de este artículo, es precisamente otorgarte un sentido diferente de posibilidades y nuevos criterios para innovar en lo que haces, y de este modo, ese panorama árido y desolador evidenciado en los resultados del test, pueda mejorarse y revivir.

Vamos a empezar con ello y lo haremos generando nuevos significados a los diferentes aspectos que conforman nuestra vida: el físico, el emocional, el cognitivo y el social; lo haremos a través de «semillas» que tendrás que identificar con los indicadores que te ofrezco para cada aspecto.

En cada una de las imágenes, encontrarás tres indicadores por aspecto, si logras señalar por lo menos uno por grupo, querrá decir entonces que hay «semillas» en ese «valle de la muerte» al que refiere Robinson, con las cuales haremos que florezca. Realiza el ejercicio señalando aquellos criterios que sí cumples.

¿Qué tal resultó este ejercicio? Estoy segura de que cuentas por lo menos con una «semilla» por cada aspecto, mismas que te ayudarán a resignificar los resultados del test.

Te ayudo a identificar claramente una perspectiva diferente que coadyuvará a la preservación de tu bienestar:

En relación con la salud física, habíamos aludido el tiempo prolongado que hemos pasado sentados frente a los dispositivos electrónico; pero habrá que resaltar que dicha inversión ha dado frutos al haber aprendido a utilizar nuevas herramientas tecnológica, lo que contribuye a un mejor desarrollo cognitivo.

En relación con la salud emocional, aparentemente nuestras relaciones interpersonales se vieron afectadas, pero también es cierto, que encontramos nuevas formas de relacionarnos con los miembros de nuestras familias, los vínculos se hicieron más profundos.

Por otro lado, era muy claro que nuestra salud social había mermado debido al confinamiento, sin embargo, el encierro nos ha permitido el que hoy valoremos y disfrutemos más a nuestros familiares y amigos, así como los encuentros sociales que tenemos.

De igual manera, todos esos desafíos que como docentes hemos tenido que enfrentar al realizar nuestra labor docente en una nueva modalidad, en este momento híbrida, la podemos resignificar si valoramos la fuente de creatividad que emana de nuestras cabezas y la gran resiliencia docente que nos ha impedido desfallecer.

Por lo tanto, podemos aseverar que contamos con los insumos necesarios para convertir en hábitos prácticas específicas que nos hagan preservar nuestro bienestar. Vamos a conocer ¿qué hacer?, ¿cómo hacerlo? y ¿con qué hacerlo?

Construye un modelo de hábitos para el bienestar

¿Qué hacer? Te propongo «modelizar hábitos para el bienestar», entendiendo la palabra modelizar como construir el modelo de los hábitos que queremos cultivar. Y para hacerlo, debemos tener muy claro que necesitamos que aquello que elijamos para cultivar no se quede sólo en la nominación, sino que realicemos esfuerzos diarios e intencionados que se puedan prolongar por un espacio de tiempo de cuatro semanas, tal y como lo propone los principios de la ciencia del bienestar.

¿Cómo hacerlo? Para lograrlo, la propuesta es la que Ericsson (2006) compartió con el mundo hace poco más de una década, la «práctica deliberada» que se refiere a una es una forma estructurada de aprender haciendo, una práctica consciente, resultado de la experimentación continua para lograr el dominio de una habilidad específica. De modo que no sólo será necesario dejar pasar las 4 semanas de las que habíamos hablado, sino que debemos considerar los siguientes elementos: definir muy bien nuestros objetivos; mantener una motivación intrínseca; retroalimentar de forma continua e inmediata y repetir las actividades hasta su refinamiento.

¿Con qué hacerlo? Finalmente, he elegido para ti propuestas específicas de algunos autores y los he clasificado por cada uno de los aspectos que hoy hemos revisado.

Para el aspecto físico, te propongo trabajar con dos recomendaciones específicas que hace el Dr. Eduardo Calixto (2017): «Saber descansar es la base de una buena salud cognitiva» y «Llorar cuando lo necesites y reír cuando te sea posible».

Para el aspecto emocional, no podía dejar de recomendarte los trabajos de Bárbara Fredrickson (1989) en relación con: «Experimentar emociones positivas» y «Ser más flexible, creativo e inclusivo».

Para el aspecto cognitivo, la recomendación la retomo de los trabajos de Csíkszentmihályi (1990) quien te invita a responder preguntas tales como: «¿Qué es aquello que hace que la vida se digna de ser vivida?» y ¿Dónde en nuestra vida diaria nos sentimos realmente felices?».

Por último, para el aspecto social, los consejos de Epley (1998), pueden resultar muy útiles, aquí te dejo un par: «Asume que otros quieren saber de ti» y «Formula preguntas profundas».

Quiero terminar este artículo citando nuevamente a Sir Ken Robinson quien parafrasea a Franklin al final de su TED Talk diciendo:

«Existen tres clases de personas en el mundo: Aquellos que son inamovibles, quienes no entienden, y no quieren entender, y no harán nada al respecto. Hay personas que son movibles, quienes ven la necesidad de un cambio y están preparadas para escucharlo. Y personas que se mueven, quienes hacen que las cosas sucedan» 

(Robinson,2013)

Yo, Karla, estoy segura de que tú que has leído hasta estas últimas líneas eres del tercer grupo de personas y me congratulo por ello. ¡A conquistar esos nuevos hábitos de vida saludable!

Me despido convencida siempre de que «los docentes llevamos el corazón, siempre adelante».

Karla Martínez

Doctora en Educación | Su experiencia incluye 20 años de docencia en diferentes niveles educativos, desde educación preescolar a educación superior en posgrados; ha trabajado en diseño, desarrollo y evaluación curricular y sus líneas de investigación son la educación inclusiva y la educación emocional.

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