La evaluación estandarizada: un instrumento estratégico para los docentes

Los métodos de evaluación en el mundo de la educación son una de las mayores preocupaciones de los profesores. Muchos docentes se preguntan ¿qué tan necesaria es la evaluación estandarizada? La principal característica de las pruebas estandarizadas es que pueden administrarse a una gran cantidad de personas, cuyas respuestas se califican de manera automática con dispositivos electrónicos.
EVALUACION ESTANDARIZADA
Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en whatsapp
WhatsApp

Contenido del artículo:

¿Es necesaria la evaluación estandarizada?

En días pasados, la Dra. Judith Águila dictó un seminario web sobre la evaluación estandarizada y su pertinencia dentro de la educación como un instrumento estratégico para los docentes. La pregunta clave de este seminario fue sobre si es necesaria la evaluación estandarizada, misma que fue contestada en dos grandes momentos. 

El primero sobre aspectos generales de la evaluación como proceso y el segundo sobre la evaluación estandarizada propiamente dicha; sus propósitos, sus características, sus aplicaciones y sus limitaciones. 

A continuación te comparto los aspectos más relevantes sobre la evaluación que he rescatado en este seminario.

El proceso de evaluación

Actualmente la evaluación ya se incluye desde la planeación del proceso de enseñanza-aprendizaje. Hay autores como Wiggins y McTighe que proponen que la planeación se origine desde la evaluación de aprendizajes con tres preguntas clave:

  1. ¿Qué quiero que aprendan mis estudiantes? Se refieren a los propósitos, a las metas de aprendizaje, a los estándares de evaluación, a los aprendizajes esperados, a los aprendizajes clave, etc.
  2. ¿Cómo voy a saber que lo han logrado? Refiriéndose a las evidencias que deben producirse para identificar el nivel de logro. 
  3. ¿Cómo promoveré el logro de los aprendizajes? Se refieren a la planeación de las estrategias de enseñanza y de las actividades de aprendizaje que se ejecutarán durante el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Esto se relaciona con un enfoque de diseño invertido de la planeación del aprendizaje. Estos autores dicen que primero debes establecer tus metas y establecer cómo vas a evaluarlas, cómo vas a darte cuenta de que en realidad tus estudiantes han comprendido, que han construido aprendizajes, qué tan significativo ha sido para ellos, etcétera. 

Así, empiezas a planear cómo vas a hacer para acercar este conocimiento a ellos para que construyan aprendizajes.

Las 4 etapas del proceso de evaluación

El diseño invertido implica que debes pensar más profundamente en el proceso de evaluación y considerar cuatro etapas de este proceso: planear la evaluación, ejecutar la evaluación, analizar la información obtenida y elaborar un informe completo de estas cuatro etapas. 

La evaluación estandarizada
Las 4 etapas del proceso de evaluación

Respecto a la planeación, la primera etapa, las preguntas que tendrías que hacerte para orientar tu trabajo son: 

  1. ¿Qué quiero evaluar? (Metas)
  2. ¿Quién va a evaluar? (Agente)
  3. ¿Para qué quiero evaluar? (Decisión a respaldar)

A partir de las respuestas a estas preguntas, podrás establecer elementos que generen un proceso verdaderamente benéfico tanto para los docentes como para los estudiantes.

En la etapa de ejecución, la segunda etapa, puedes plantearte estas otras preguntas para orientar esta parte del proceso: 

  1. ¿Cómo voy a evaluar? (Metodología) 
  2. ¿Cuándo voy a evaluar? (Temporalidad)
  3. ¿Con qué voy a evaluar? (Instrumentos)

Después de haber obtenido los datos, tienes que analizarlos, tercera etapa, para llegar a lo que en evaluación se denomina juicio. 

Este juicio evaluativo no cierra el proceso de evaluación, te dice qué es lo que pasó o te ayudará a inferir qué cosa es lo que pasó, sin embargo no tiene sentido un proceso de evaluación sí el último momento que implica el informe no genera acciones posteriores.

Cuando se habla del informe, cuarta etapa, se hace referencia a la toma de decisiones. Un proceso de evaluación se da completamente cuando tú tomas decisiones,  cuando actúas en consecuencia a los resultados que encontraste y a partir de eso haces una reorientación del proceso de enseñanza-aprendizaje o, de tus estrategias como profesor para acercar este conocimiento a los estudiantes, para ayudarlos a que lo construyan. 

Por otro lado, como estudiante, el informe deberá servir para guiarlo en la observación sobre si sus técnicas, sus estrategias, sus actividades, sus hábitos son adecuados y conviene mantenerlos o debería cambiarlos ya que le están, o no, dando los resultados que se esperaba en este proceso de evaluación.

Propósito de una evaluación estandarizada

La evaluación estandarizada puede clasificarse en dos tipos: una evaluación diseñada por el docente y otra evaluación diseñada por grupos especialistas que se basan en literatura científica, en estadística y en cierta infraestructura tecnológica.

Este último tipo tiene objetivos distintos de las que son diseñadas por el docente. Mientras que las del docente están enfocadas en la retroalimentación que se da entre el profesor y los estudiantes para que se lleve a cabo la construcción de conocimiento o para calificar al estudiante, las que son diseñadas por grupos de especialistas tienen una metodología rigurosa y buscan evaluar de manera objetiva e independiente del contexto donde se originó el aprendizaje. 

Estas evaluaciones están diseñadas para evaluar el grado en que los individuos dominan una competencia específica.

Características de una evaluación estandarizada

Los instrumentos que se soportan a este tipo de evaluación utilizan preguntas y respuestas específicas que deben cumplir condiciones en cuanto a la administración, a la calificación y a la interpretación para conseguir que sean uniformes, que sean consistentes y que permitan comparar una evaluación con otra o, incluso, una población con otra.

Las pruebas estandarizadas no están limitadas a medir solamente el logro académico, pueden evaluar muchos otros elementos más y pueden aplicarse para evaluar a grandes grupos de personas. Otro aspecto muy característico de estas evaluaciones estandarizadas es que cumplen criterios internacionales lo que garantiza la validez y la confiabilidad de sus resultados.

Aplicación de una evaluación estandarizada

Para aplicar una prueba estandarizada, es importante tener muy claras dos cuestiones: qué quiero saber con esta aplicación y cómo voy a usar la información obtenida. Si no tienes claros estos dos aspectos, podrías cometer errores terribles en los campos de acción de la evaluación estandarizada.

Por cierto, algunos de estos campos de acción en los que se usan estas evaluaciones son los siguientes: 

  • Como criterio de selección para admitir o no admitir a estudiantes o aspirantes a una institución, en una carrera o en un nivel educativo.
  • Como criterio de ubicación para los estudiantes que se cambiaron a otra institución y se hace un examen de ubicación para identificar sus fortalezas y áreas de oportunidad y definir asesorías para garantizar que van a poder estar al mismo nivel que los estudiantes con los que compartirán el grupo.
  • Como fuente de retroalimentación institucional respecto al logro educativo que tenemos nosotros como institución y respecto con otras instituciones del mismo nivel y las mismas características. A partir de esta información se pueden definir mejoras en el proceso.
  • Como criterio de certificación se utiliza para la certificación de competencias. Exámenes que se hacen para poder acceder a una licencia, por ejemplo, como se realiza en las ciencias de la salud.
  • Como criterio para evaluar políticas públicas, para ver el impacto que están teniendo y a partir de eso decidir cómo es que las ampliamos, cómo las reducimos o qué modificamos para que el impacto siga manteniéndose a lo largo de todo su periodo vigente.
  • Como criterio de rendición de cuentas para, por ejemplo, saber como se encuentra nuestro país con respecto a otros países.

Desventajas de las evaluaciones estandarizadas

Podemos mencionar tres de las más importantes limitaciones que se convierten en sus principales desventajas sin importar el campo de acción de que se trate. 

  • Primera, el formato de las preguntas y de las respuestas. El formato de opción múltiple y las competencias no se llevan muy bien. Este formato limita los contenidos y conocimientos que se pueden evaluar. 
  • Segunda, puede impactar en una reducción del currículo ya que los profesores podrían enfocarse solo a que los estudiantes salgan bien en la prueba. Podría centrar la enseñanza solo en estos contenidos y olvidar algunos otros elementos importantes del currículo solamente por atender a los resultados que queremos obtener en la prueba. Este efecto puede verse también en dejar de apoyar a los estudiantes que están más lejos de aprobar esta prueba y enfocarse solo en los estudiantes con más probabilidad de lograr un buen resultado en la evaluación.
  • Tercera, la última limitación tiene que ver con que las pruebas se «desgastan» con su uso muy rápidamente. A pesar de que son confiables y que tienen validez, después de un número determinado de puestas en práctica hay que modificarlas o actualizarlas para que no pierdan su confiabilidad y validez. 

Para conocer más sobre este tema, te invito a ver el seminario web «Evaluación estandarizada, ¿qué tan necesaria es?» impartido por la Dra. Judith Águila.

Edgar Linares

Maestro en tecnología y en educación matemática | Su experiencia incluye la docencia a nivel superior por más de 21 años, el diseño curricular e instruccional de programas de formación, la coordinación de programas de posgrado así como la participación en diferentes foros nacionales e internacionales en temas de educación e innovación.

También podría interesarte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *